
EducaciÓn
Muchos pacientes y hasta médicos no le prestan mucha atención a la glucosa o azúcar en la sangre porque el paciente se siente bien.. Es sin embargo el azúcar o la glucosa elevada por años, la que trae la mayoría de las complicaciones en la enfermedad que llamamos diabetes. Una persona que NO TIENE diabetes es aquella que mantiene la glucosa o azúcar en sangre entre 65-105mg/dL, .No importa si está persona esta en ayuno o si acaba de comer. Un paciente con la azúcar controlada los valores de azúcar en sangre deben estar por debajo de 110mg/dL antes de comer y menos de 140mg/dL luego de comer1. La única forma confiable de saber el valor del azúcar o glucosa en sangre es haciéndose la prueba de sangre con el “glucómetro” o sea un medidor de azúcar con muestra usualmente del dedo.
La diabetes mellitus es una enfermedad altamente tratable y la vez altamente peligrosa si no se controla. Es la causa más común por la cual los pacientes se quedan ciegos, pierden la función renal o los riñones obligando al paciente a diálisis. Es también la causa más frecuente de amputaciones, o perdida de una o ambas piernas. Predispone también a una alta incidencia de infecciones que son difíciles de curar Esta enfermedad puede traer un sinnúmero de otras complicaciones cuando esta fuera de control. Al controlar la misma, es decir que si controlamos nuestra azúcar o glucosa en sangre, la posibilidad de desarrollar estos problemas disminuye marcadamente. De ahí la importancia del control del azúcar. Si eres diabético controla tu diabetes antes de que la diabetes te controle a ti.
Otra medida del estado de la azúcar es la hemoglobina A1c. Esta sustancia se forma cuando la azúcar se pega a la hemoglobina dentro de los glóbulos rojos circulando en la sangre. Por eso muchos la conocen como la hemoglobina glucosilada. Mientras más alta esta la azúcar (glucosa), más se pega a la hemoglobina y mayor es la hemoglobina A1c. Una vez el azúcar o la glucosa se pegan a la hemoglobina, esta se queda pegada hasta que la célula o glóbulo rojo se destruye. Los glóbulos rojos duran alrededor de 120 días ó 4 meses. Por lo tanto midiendo la hemoglobina A1c tenemos una mejor idea de cómo ha estado el azúcar o glucosa durante los últimos dos a tres meses. Por contrario la glucosa o azúcar en la sangre (muestra en ayuna) solo nos permite saber como esta la glucosa en el instante que se mide.
Una persona sin diabetes tiene una hemoglobina A1c alrededor de 5%. El objetivo en un paciente diabético es tener una hemoglobina A1c de menos de 7%2. Si no tiene problemas de bajones de glucosa frecuentes u otras complicaciones, la hemoglobina A1c debe ser menos de 6.5%1. La estabilización de la hemoglobina A1c debe ser discutida por el paciente y el médico para llegar a una meta razonable y realista. Esta meta se puede variar de acuerdo al curso de la enfermedad y las peculiaridades de cada paciente. Es tan solo una guía para el paciente y el médico y hay que individualizarla. Mientras más cerca este la hemoglobina A1c de los valores normales, (4-6%), menor es la incidencia de complicaciones y la progresión o deterioro secundario a la enfermedad.
Es importante recalcar que es muy raro que un paciente pueda sentir la diferencia y distinguir cuando la glucosa está en 100mg/dL ó 180mg/dL. Sin embargo una glucosa en 110mg/dL antes de comer sostiene un buen control de la diabetes mientras que la glucosa de 180mg/dL sugiere un pobre control de la diabetes. Por esta razón es fundamental medir la glucosa o azúcar en la sangre antes de la comida para saber como esta el control de la diabetes.
Cuando un paciente presenta los síntomas clásicos de la diabetes, como orinar mucho, mucha sed y perdida de peso, es cuando la glucosa esta usualmente sobre 300mg/dL. Esto es de tres a cinco veces sobre lo que debiera estar. Por lo tanto, no se debe esperar a que aparezcan estos síntomas de sed u orinar mucho porque es muy tarde. La glucosa elevada debiera haber sido detectada previamente con la prueba en sangre que el mismo paciente puede hacerse. De igual forma y como mencionamos anteriormente, un paciente puede estar sintiéndose bien pero su azúcar o glucosa estar alrededor de 200mg/dL, con una hemoglobina A1c alrededor de 8%, demostrando que esta fuera de control. O sea, que si usted tiene diabetes usted es responsable de saber en cuanto esta su glucosa y su hemoglobina A1c para poder saber si esta controlado o no. Como ya hemos dicho se puede estar sintiendo completamente “normal” pero su glucosa estar dos a tres veces por encima de lo que debe estar. Esto, como ya sabemos, se corrobora con una hemoglobina (A1c) glucocilada.
Deseamos recalcar que los estudios científicos han demostrado que manteniendo la glucosa antes de las comidas por debajo de 110mg/dL y luego de las comidas por debajo de 140mg/dL y hemoglobina A1c por debajo de 6.5-7%, podemos disminuir la posibilidad de desarrollar las complicaciones a largo plazo de la diabetes. Estas complicaciones añadiendo a las anteriormente enumeradas incluyen; “ataques” al corazón, trombosis cerebral, o neuropatía. La clave para tratar de evitar estas complicaciones es mantener la glucosa como ya hemos dicho. El no medir la azúcar en la sangre porque se siente bien, es un error demasiado común. Recalcamos que la mayoría de las veces que el azúcar o la glucosa está sobre 140mg/dL el paciente NO se va sentir nada fuera de lo usual.
Una vez la glucosa elevada por años ha producido los daños de las complicaciones de la diabetes no los podemos echar para atrás. O sea, que tenemos que evitar el que estas complicaciones ocurran. Por otro lado aun cuando aparecen las complicaciones, también vale la pena controlar el azúcar o la glucosa porque podemos hacer que estas complicaciones progresen más lentamente y disminuir los estragos. Cuando los hallazgos en el examen físico y/o los laboratorios reflejan daños producidos por la diabetes sin que el paciente sienta nada, es esencial el control inmediato Si no mantenemos la glucosa antes de las comidas por debajo de 110mg/dL, luego de las comidas por debajo de 140mg/dL y la hemoglobina A1c por debajo de 7% las complicaciones van a seguir progresando prontamente hasta causar los daños ya descritos disminuyendo la calidad de vida del paciente. Es por esta razón que el control de la diabetes es tan importante. Este control ayuda a evitar que surjan o que progresen las complicaciones de la diabetes.
El mantener un buen control de la diabetes tiene grandes beneficios. El paciente que mantiene un buen control de la diabetes manteniendo la glucosa antes de las comidas por debajo de 110mg/dL, luego de las comidas por debajo de 140mg/dL y la hemoglobina A1c por debajo de 7% probablemente no desarrolla todas las complicaciones mencionadas anteriormente. Por lo tanto disfruta de una mejor calidad de vida.
Nuevamente, “Controla la diabetes antes de que la diabetes te controle”
Buen Control de la Diabetes es:
Menos de 110mg/dL antes de comer
Menos de 140mg/dL luego de comer
Hemoglobina A1c menos de 6.5%
Francis Baco, MD FACP FACE
Endocrinólogo
Hospital de Veteranos
San Juan, PR
