
EducaciÓn
JORGE DE JESUS MD FACE
ENDOCRINOLOGO
Las inyecciones nos dan pavor Con eso asustamos a los nenes chiquitos; y también asustamos a nuestros pacientes: “Si no sigues dieta te voy a inyectar”. Luego pretendemos que aquellos diabéticos que necesiten insulina tengan una actitud positiva, a la misma. Es por esta razón que he decido escribir este articulo con el animo de educar y cambiar actitudes en torno a este importante tema.
La diabetes mellitus se clasifica en dos grandes grupos: diabetes tipo uno o insulina- dependiente y la diabetes mellitus tipo 2. En el caso de la diabetes mellitus tipo uno, el paciente siempre va a necesitar insulina para poder vivir. En estos casos el paciente no produce insulina y siempre va a necesitar insulina para poder vivir.
Antes del descubrimiento de la inulina estos pacientes morían. Una vez se descubre la insulina resultó ser un milagro de la ciencia dando esperanza a muchos destinados a morir.
En el caso de la diabetes tipo 2 la historia es un poco diferente. Estos casos producen insulina. La misma es insuficiente para las necesidades del paciente, pero esta presente.
Es por esta razón que muchos diabéticos pueden manejarse con dieta y ejercicio inicialmente; o con agentes orales (pastillas). Es importante enfatizar que en el momento en que se hace el diagnostico de la diabetes ya ese individuo ha perdido mas del 50 % de la capacidad para producir insulina y sigue deteriorando con el tiempo. Una vez el paciente lleva mas de 6 anos de diagnostico ya lo que le queda es como un 25 % de capacidad para producir inulina. Sabemos pues que MUCHOS pacientes diabéticos tipo 2 van a requerir insulina para poder minimizar las complicaciones de esta enfermedad, que es la tercera causa de muerte en Puerto Rico.
Existen creencias, mitos o ideas erróneas que actúan como barrera al inicio de temprano de tratamientos con insulina cuando es necesario:
1-Sentido de culpa. No hago las cosas bien y por eso estoy deteriorando.
2- Estoy en crisis. Mi condición es grave.
3- Si comienzo insulina me voy a quedar ciego
4- Voy a engordar
5- Me van a dar bajones de azúcar
5-Ya no tendré una vida normal si comienzo a inyectarme
Otra barrera la creamos los mismos médicos que en muchas ocasiones por complacer al paciente pretendemos que “Salamanca nos preste lo que Natura ya se ha llevado”, y tardamos mucho en iniciar el tratamiento con insulina sabiendo que las metas de control glucémico no son las adecuadas.
El control estricto de la glucosa es de gran importancia. Los niveles de glucosa en ayunas, y después de comer, tienten que estar dentro de parámetros estrictos. Si usted esta siendo tratado y los niveles de hemoglobina glucosilada ( hemoglobina azucarada) son mayores a 7 %; usted esta fuera de control.
La hemoglobina glucosilada es una medida importante de su control glucémico. Esta medida se afecta por los niveles de azúcar en ayunas y tamibién por los niveles de azúcar después de las comidas. El número mágico es 7. .Cuando la hemoglobina glucosilada esta mayor a 7 va a haber mas complicaciones de riñón; perdida de visión por daños a la retina y mas muerte por infartos al corazón .
Si en su tratamiento usted está en varias pastillas, y siguiendo la dieta no llega al la meta de 7, usted va a necesitar insulina.
Existen en el mercado muchas alternativas que le hacen la vida mas fácil al paciente que tienen que inyectarse: agujas mas finas; insulinas en forma de bolígrafo; insulinas premezcladas; y ya esta en el mercado la insulina inhalada.
La insulina inhalada: se administra por inhalación y l llega a la sangre a través del pulmón.
Cada uno de estos métodos de administrar insulina tiene ventajas y desventajas. Su médico es la mejor persona que puede discutir los detalles de cada tratamiento en su caso particular. Lo mas importante es que con tanta diversidad en el mercado ya no hay excusas para no aceptar la terapia con insulina como alternativa de tratamiento para su caso.
